martes, 9 de enero de 2018

Una nevada que retrata a un país


Hay escenas, frases o hechos que retratan a las personas. Los países también quedan retratados con ciertos hechos o actitudes, bien sean de sus gobiernos o  de sus ciudadanos.

En este caso lo que nos ha retratado como nación ha sido la nevada que ha caído estos días, importante para lo que solemos estar acostumbrados en España, que posiblemente en otros países de Centroeuropa donde nieva mucho más y hace mucho más frío por consiguiente están mucho mejor preparados para estas situaciones. Aquí cae una buena nevada y se paraliza todo. De hecho ni siquiera sabemos actuar.




Al grano: en primer lugar han quedado retratados los dirigentes políticos. Yo sí creo que ha habido una falta de aviso y de planificación. Han dicho que iba a nevar pero no han dicho que iba a caer una nevada tan grande. A la gente hay que asustarla, sí. Y falta de capacidad de actuación sobre la marcha, de toma de decisiones, de la DGT, de los responsables de la concesionaria de la autopista de peaje y de los políticos. Es increíble que sabiendo que prácticamente nadie lleva cadenas y que la gente es imprudente porque nos creemos más listos y mejores conductores que los demás no se decida en cuanto vean que la cosa se está poniendo fea desde empezar a echar sal desde las 6 de la tarde a cerrar las autopistas y/o que solo pase el que lleve cadenas o neumáticos de invierno y bajo su responsabilidad y desde ese momento empezar a despejar la vía con las quitanieves y hasta que no haya garantías no se abre el paso al tránsito de vehículos. Y los de Podemos  y los socialistas que empiecen a rebuznar. Y el ministro de interior Ignacio Zoido mientras en Sevilla viendo el derbi andaluz.




También hay que señalar directamente a la concesionaria de la autopista AP-6. Si te han dado la concesión de esa carretera de peaje tu responsabilidad es garantizar la seguridad de los usuarios, y esas medidas a mi juicio como he dicho antes van desde que tienes conocimiento que va a nevar (no que puede nevar, que va a nevar) empezar a echar sal y a circular quitanieves, a cerrar la autopista al paso de vehículos en cuanto la carretera empieza a estar impracticable. Me parece absurdo no señalar tanto a los responsables políticos como a la concesionaria de la autopista, ellos son responsables.




Ahora volveremos a ver como hace diez años cuando cayó otra gran nevada cada dos por tres en cuanto la temperatura baja de 3 grados a un montón de quitanieves echando sal como si no hubiese mañana.

En segundo lugar la prensa. Soy bastante poco amigo de la prensa. Estos en general y en especial los medios de la izquierda no pierden una de hacer sangre, de aprovechar todo cuanto se precie para sacar tajada política exactamente igual que los partidos con los cuales se confunden. No pierden una oportunidad de hacer el ridículo ni de dejarse a ellos mismos en evidencia, su bajeza moral, su populismo y su demagogia son repugnantes llenando horas y horas de televisión, de noticias y de tertulias televisivas. Se han tirado dos días a todas horas machacando con el mismo tema como si en el mundo no pasase nada más y haciendo sangre con la pobre gente que se quedó atrapada sin tener ellos ninguna culpa de nada, porque ya sabemos que el Estado tiene obligación de estar en todo, hasta de evitar la nevada, si es que no ha sido Francisco Franco desde el más allá el que nos ha castigado con esta terrible nevada.





Y por último, y es donde quiero llegar y explayarme, los ciudadanos, que es lo más grave del asunto.

Hay dos tipos de ciudadanos: el que tiene la cabeza para pensar y el que tiene la cabeza para ponerse la gorra en verano. Al estilo subnormalidad americana hay personas, llamarles ciudadanos es excesivo, que hay que explicarles que al gato no se le puede meter al horno o al microondas para secarle el pelo. Y hay ciudadanos que saben que si metes al gato al horno quizás le mates al pobre animal.
De verdad la hipocresía y la estupidez de mucha gente es alucinante. 

Vamos a ver, que esto tiene miga: te están avisando que va a nevar, en algunos puntos bastante, y si no te avisan todo lo suficiente (que deberían haber hecho más hincapié) vivimos en la era de la información donde al minuto estás enterado de lo que sucede en cualquier lugar del mundo, pero por lo visto las nuevas tecnologías solo están hechas para mandar chorradas y guarradas. Te están avisando y vaya por delante que cuando ves que la cosa se esta poniendo muy fea nadie debe avisarte porque es de sentido común que si no es imprescindible no salgas de casa ni cojas el coche o no te metas a toda costa en la boca del lobo que retrases el viaje un día o lo adelantes si se preven nieves. Pues nada, yo soy más listo y los demás que sabrán. Bien, coges el coche y te metes en el mogollón de la nevada. Te dicen que uses cadenas, que es tú obligación llevarlas. Nadie con cadenas. Yo tampoco las tengo no voy a ser mentiroso, pero tampoco me meto en la nevada y si lo hubiese hecho les aseguro que antes de despotricar contra otros, cosa que quizás habría hecho, primero me hubiera martirizado a mi mismo por idiota y por imprudente. Te dicen que salgas con el depósito lleno por lo que pueda pasar, alimentos y mantas y el móvil cargado (de llevar mantas yo si puedo presumir). Pues te metes en la nevada con un cuarto de depósito en el coche, sin mantas, con bebés incluso sin ni siquiera llevar llevar pañales ni comida, de eso también tendrá la culpa el Estado. Un cúmulo de despropósitos, pero eso sí, tú, amigo , no tienes la culpa de NADA. Pasa lo que es evidente, que te quedas atrapado o tienes un accidente, porque parece que también hay que explicar que en cuanto aparece la nieve hay que poner las cadenas, no cuando ya estás atrapado o te la has pegado, y encima obstaculizas la carretera y no puede pasar nadie, tampoco las quitanieves, y se monta una trampa mortal, kilométrica, y antes morir que asumir tu culpa. Las quitanieves volantes todavía no existen. Y te ves atrapado en medio de la nevada, sin posibilidad de moverte, de noche, y ves que por allí no aparece nadie, ni Guardia Civil, ni quitanieves, ni el presidente del gobierno, nadie. Y entonces es el momento de la demagogia, de empezar a despotricar sobre la culpa de los demás, de coger el móvil y empezar a soltar tu ira en internet en las redes sociales.




Es lógico que no estamos acostumbrados a estas situaciones, y que hay una falta absoluta de educación vial, pues en este caso si todos los coches aunque sea a 50 km/h circulan por la derecha se limpia el carril y se deja el carril izquierda a las quitanieves, y en caso de atasco pueden pasar los servicios de emergencias, quitanieves, etc… Pero claro, esto es España, y aunque este nevando hay que circular por la izquierda a toda la velocidad que pueda, y luego es culpa de la Guardia Civil que nunca aparecen cuando se les necesita.




Vamos a ver: yo entiendo que una persona que no le quede más remedio que salir de casa en esas condiciones meteorológicas, y habría que matizar las razones, porque ir al bar del pueblo de al lado a una partida de dardos no es una razón justificable, por una emergencia tenga que salir. Vale. Has llenado tu depósito y llevas cadenas o neumáticos de invierno, que en España nadie cambiamos las ruedas en invierno pero en otros países sí se hace, pero esto es España y generalmente (subrayo generalmente) no es necesario. En esas condiciones entiendo que uno tenga derecho a quejarse, pero que cojones me estas contando cuando sales de viaje con un temporal de nieve, sin cadenas, sin tomar ninguna precaución, como el que va a Alicante en el mes de Julio a pasar las vacaciones.
Es alucinante y retrata a las claras la mentalidad y el país que somos. Es una hipocresía detrás de otra y es que es tan fácilmente desmontable las falacias de la gente que te preguntas si se han parado un segundo a pensar lo que están reclamando.

La famosa llamada de unos personajes atrapados en el Angliru en Asturias al 112. Le pasan del operador de turno al responsable porque estaban muy enfadados con la respuestas que les habían dado, y ambos dicen lo mismo, en otras palabras: ERES GILIPOLLAS y ahora te jodes y ya irán a buscarte cuando se pueda TOOONTOO. Me imagino que lo que ellos querrían es que mandaran ipso facto un helicóptero hasta su posición para llevarles hasta la puerta de sus casas y que al día siguiente fuese un currante con una grúa jugándose la vida para recoger su cochecito y dejárselo también en la misma puerta de su casa. Que para eso pago mis impuestos coño. Con un par.




Es alucinante la mentalidad de muchos españoles. En muchos países de Centroeuropa es habitual que en muchos medios de transporte, estaciones, etc… no exista aire acondicionado. Es lógico, para tres semanas de calor al año no se plantean poner esos equipos. En España cae una gran nevada cada diez años, si se invierte en medios, menudo despilfarro tan absurdo y que seguro alguno se ha llevado la comisión al bolsillo en gastarse el dinero en algo que no se usa más que una vez cada ocho o diez años, y si no se invierte es que no aprendemos y es una vergüenza y la próxima vez (dentro de ocho o diez años) volverá a pasar lo mismo y que en qué se gastan nuestros impuestos y bla bla bla. Pues sí pasará lo mismo, igual que hace diez años con la que cayó cuando estaba de ministra la infame Magdalena Álvarez. Ahí recuerdo que hasta cerraron el aeropuerto de Barajas.




Por supuesto al final los que fueron a solucionar la situación fue la Unidad Militar de Emergencia, de lo poco bueno que hizo el nefasto Zapatero.

Parece ser que estamos tan a gusto bajo el cobijo de papa Estado que es el Estado el que tiene que meternos las cadenas en el maletero junto con unas instrucciones para tontos de cómo se ponen,  y si cabe evitar la nevada. Además debe haber una pareja de Guardia Civiles cada 150 metros para que yo vuelva a mi casita aunque haya un terremoto.

Es habitual por ejemplo cuando caen trombas de agua descomunales que siempre haya algún muerto, y en general el denominador común suele ser la imprudencia del sujeto. El que va con su todo terreno y se cree que va a pasar por un túnel abnegado de agua, y le lleva la corriente.
Siempre es más fácil camuflar nuestra ineptitud, incompetencia y dejadez echando la culpa a otros.




Para criticar en este caso y en general en cualquier ámbito de la vida primero hay que mirarse a uno mismo, yo también faltaría más.


Esta filosofía diabólica del “tengo derecho a… tengo derecho a….”, siempre hablamos de derechos pero nunca de obligaciones es la consecuencia de la democracia nefasta en que vivimos, de unos políticos cortoplacistas que no mueven un dedo si no es en clave electoral, y así nos va de bien. La diferencia entre una nación de ciudadanos maduros y responsables y una nación como España, es que en una nación de ciudadanos y no de borregos la gente asume lo que ha pasado como algo inevitable y asume sus culpas antes de culpar a otros, y en España lo primero es culpar a los demás antes de reconocer nuestra propia ineptitud.




Nos decía una vecina que responde fielmente al perfil que describo que se fueron a la playa en verano y que a la vuelta al coger la autopista de peaje para volver a Madrid cogieron atasco en la de peaje, y nos decía indignadísima que era una vergüenza y estaban pensando en reclamar que para eso no se gastaban el dinero en la de peaje. No es una vergüenza señora, es una putada, una putada pagar para quitarte el atasco y viajar mas rápido y seguro y acabar pillando atasco, pero dígame dónde pone que te garantizan que no haya atasco. Es como digo la filosofía del tengo derecho a todo sin pagar claro, con que si ya has soltando dinero el nivel de exigencia se multiplica.
Y mientras la televisión zurra que dale. No tenemos remedio.

Al menos una cosa buena va a tener todo esto, y es paliar ligeramente la sequía que sufrimos pues la nieve luego se convierte el hielo y con el calor se fundirá en agua y esa agua servirá para regar los campos y llenar embalses. Bendita nevada.






jueves, 14 de diciembre de 2017

Las dos gitanas rumanas


Voy a contar algo que me sucedió hace unos días y que demuestra a las claras el tipo de gentuza que la castuza política que sufrimos nos han metido sin ningún miramiento entre nosotros los españoles, por nuestras mismas calles, por nuestros barrios. Es solo un ejemplo.

La situación es la siguiente, muy de esta España nuestra que padecemos.
Hay un local cerca de mi casa hasta hace bien poco regentado por chinos que entre manos no se traían nada legal, porque lo que en teoría era un chino de alimentación resultaba que allí cada día llegaban camioncillos a todas horas cargados de miles y miles latas y latas y latas de cerveza, botes y botes y botellas y botellas de coca cola, de fanta y de todo tipo de bebidas. Igual que se descargaban se cargaban, y así se tiraban todo el día. Imagínense latas de cerveza apiladas hasta una altura de dos metros que ni en el Corte Inglés tenían tantos botes de bebidas. Por supuesto estaban abiertos hasta las 2 o las 3 de la madrugada. Además sistemáticamente ocupaban la acera impidiendo el paso de los peatones teniendo estos que meterse a la carretera con el consiguiente riesgo de arrollamiento por parte del autobús, los camioncillos aparcaban en el carril reservado al autobús por lo que estos debían desviarse formando atasco en un semáforo donde ya de por si hay atasco siempre, etc…Y por supuesto no digas nada. Todo ello permitido, pasando la policía para arriba y para abajo sin que nunca nadie les haya dicho nada o que es lo que aquí tramáis.




Hace unos tres meses sospechosamente como todo lo que hacían de la noche a la mañana de allí desaparecieron sin dejar rastro y el local quedó vacío. Repito: nada legal se traían entre manos. Desaparecieron de la noche a la mañana. Sorprendente.

El local vacío lo ha cogido una marca de comida rápida de pizzas, y tras un mes de obras el día de la inauguración estuvieron toda la tarde repartiendo porciones de pizza gratis. Imagínense, España y gratis es éxito seguro, y colas y morro, mucho morro. Todo eso puedo entenderlo, tampoco hay que enfadarse aunque denota una falta de educación. Bien. Bajé con mi novia a la ferretería a comprar unas cosas para casa y al subir ya que era la hora de merendar decidimos hacer los diez minutos de cola para probar las pizzas a ver que tal están, por aquello de si algún día hace falta algo rápido saber si se puede confiar en ellos.
Pues bien después de llevar cinco minutos en la cola esperando religiosamente como la mayoría de la gente, pues siempre hay algún jeta que pide dos trozos para un amigo imaginario que esta fuera fumando, o que se encuentra con su amigo justo cuando le van a dar la pizza y se cuela, bueno, pues cuando íbamos a la mitad de la cola aparecen dos gitanas rumanas de esas que dan auténtico asco solo de verlas, pero que de tontas no tienen ni un pelo. Feas, malolientes y haraposas como ellas solas, un aspecto propio de la edad media que es donde se han quedado. Ropas largas como en ponchos que llegaban al suelo, pelo asqueroso de no haberlo lavado en tres semanas y portaban una especie de canastas de plástico con bolsas dentro.  Gente degradante. Vamos, las típicas rumanas que en bandas organizadas se dedican a pedir en el centro de Madrid porque su profesión es esa: la mendicidad.




Pues pasan la cola de largo para en teoría ponerse al final de la misma. Mi novia y yo nos miramos como diciendo: ¡vaya tela!
A los dos minutos las vemos pasar la cola hacia adelante. Se van- pensamos todos los que allí estábamos. Si se fueron, pero directamente donde se repartía la pizza al inicio de la cola, ya dentro del mismo local, porque lo de esperar la cola decidieron que no era para ellas. Y así con todo el morro sin que nadie las dijera nada por temor, pavor a ser llamados racistas, cogieron no uno sino dos trozos de pizza cada una y se fueron. La oferta especificaba que era un trozo por persona hasta agotar existencias.

Se colaron las dos, primero una hasta que consiguió los dos trozos de pizza con el cuento de que iban juntas, y luego la otra (era obvio que iban juntas) que allí se quedó dando la plasta como un minuto hasta que consiguió sus dos trozos de pizza. Y con toda la chulería se largaron.

Yo por el cristal las vi, cuando justo me avisó mi novia: mira donde están las dos rumanas, que morro. Una mujer sudamericana y su hija detrás de nosotros se quejaban diciendo que aquello no había que permitirlo. Yo por el cristal me limité a dar un par de golpes y a hacerlas con la mano la señal de eso no se hace que había que respetar la cola. Se rió en mi cara la puta rumana como diciendo: te jodes, cogió sus dos raciones de pizzas cada una, cuatro en total, y se largaron, y los demás allí haciendo cola para coger un trozo cada uno como estaba estipulado.
Yo simplemente dije en voz alta: vaya morro, y si pueden se llevan toda la pizza. Una mujer me dio la razón apoyando mi comentario mientras murmuraba por lo bajo por temor a ser llamada racista. Si, a esto hemos llegado.




Bien, esto es lo que pasó. Ahora reflexiono y critico.
Yo, que no soy muy listo pero tampoco soy gilipollas, no me voy a poner a discutir con nadie por una mierda de trozo de pizza, y menos con una gitana rumana que tendrán hasta piojos y chinches encima. Pero igual que el que es un ladrón es un ladrón con todo, esta gentuza inmigrante, que como he dicho en numerosas ocasiones debería ir besando el suelo por donde pisan dándonos las gracias a los españoles y a los europeos por dejarlos estar donde están, donde hoy han arramplado con toda la pizza que han podido sin respetar la norma establecida (un trozo por persona y sobre todo respetar la cola, o sea, el orden de llegada) mañana si ven tu portal abierto y pueden entrar y robarte tu bicicleta, o un mueble, o el coche, o lo que puedan da igual lo que sea, te lo robarán sin ningún miramiento. Y si pueden meterse en tu casa y echarte de ella lo harán. No tenga nadie ninguna duda. Es el submundo del que hablo que esta por llegar. Y se impondrá el :si este lo hace pues yo también.




Cuando oigo que a los países de donde viene esta gentuza hay que ayudarles yo digo que una mierda, que esos países están como están porque muchas de las personas que allí viven, me niego a llamar a semejante mugre ciudadanos, son como esas dos rumanas gitanas, gente inmoral, degradante, desalmada, y además están orgullosos de ser y vivir así, no hacen nada para cambiar las cosas ni quieren cambiar las cosas. Nuestro bienestar no ha sido gratis, de hecho nos ha costado mucho conseguirlo. 

No puede uno sorprenderse que ante este percal el más tonto se dedique a organizarse en bandas para pedir limosna en la Gran Vía y por supuesto arrasar con todas las ayudas públicas que puedan, y el que es un poco más espabilado se organiza en una banda criminal para asaltar chalets, casas, robos de coches, etc….Los de la limosna también son bandas organizadas, pues apuesto a que si mañana me visto de mendigo y me voy a pedir a Callao posiblemente alguien vendrá a echarme primero a voces y después a patadas y navajazos.




Yo por eso lo siento muchísimo pero siendo católico, debería dar dinero al pobre según dice la Iglesia, pero dado que quienes lo piden son la inmensa mayoría inmigrantes que pertenecen a bandas organizadas que viven de ello no doy un solo céntimo. Creo que a esta gentuza que no vale para nada, que no sabe hacer nada, no hay que ayudarles. Creo que hay que favorecerles a que retornen a sus países y que allí los servicios sociales, si es que los hay que lo dudo, se ocupen de ellos. Europa no puede ser el refugio de toda la miseria que hay en el globo terráqueo.

Pero es que es una fechoría detrás de otra. Ayer sin ir más lejos salgo de casa de mis suegros por la noche. Al lado han abierto una lavandería donde los chavales de 15 a 20 años, todos ellos inmigrantes, sudamericanos y moros todos ellos y todos ellos sin trabajo, ni estudios y lo que es peor sin ánimo de hacer NADA que no sea la delincuencia y las apiestas deportivas, allí dentro se reúnen a hacer nada bueno. Pues salgo por la noche de casa de mis suegros y, lo cuento así porque lo vi, veo a dos cogiendo dentro de un trozo de pared roto detrás de una tubería el trozo de cannabis que habían escondido para que no se lo pille la policía. Canabis o lo que fuese.




Esto es lo que hay y con esa basura es con la que hay que ser receptivos, acogedores, tolerantes, respetar sus costumbres, como decía un majadero que tuve de compañero de trabajo: ganárnoslos. Perdona…¿quién te ha dicho a ti que yo tenga que ganarme a nadie y menos esta gentuza? ¿Es que acaso soy yo el que tengo que adaptarme en mi propio país a sus costumbres y a su salvajismo? ¿Soy yo el que ha de pedir perdón por vivir en mi barrio de toda la vida? Cuando yo voy a otro sitio que no es mi casa me adapto a sus costumbres, sea en España o en el extranjero.

No es ponerse así por un puto trozo de pizza como algunos dirán, que es una chorrada porque luego había gente seguro pasó 5 o 6 veces y gente que cogía varios trozos, el puto trozo de pizza de las dos rumanas es solo la punta del iceberg de lo que hay debajo que no queremos ver. Es el resultado de haber abierto las puertas de par en par sin ningún tipo de criba, e igual que ha venido gente muy buena y preparada, gente con una profesión y una formación, los menos, muy pocos por desgracia, también han venido una masa de inmigrantes muertos de hambre que apenas saben hacer nada salvo coger cajas, servir cervezas y cobrar todas las ayudas posibles que les pagamos entre todos, eso se lo conocen al dedillo. Y esos son al menos la masa de muertos de hambre que como pobres diablos vienen buscando una vida mejor al olor de la comida, porque luego hay otra masa, afortunadamente menor pero no pequeña, de pura gentuza, que vive del robo, de la delincuencia organizada, del hurto mayor o menor, y además de todo eso, de las ayudas también, eso que no falte nunca.




Hoy decir esto que estoy diciendo que lo piensan más de la mitad de los españoles es declararte automáticamente como un racista inhumano salvaje, un nazi fanático, un ultraderechista cabeza rapado skin head peligroso, un nostálgico de Franco,  un ser que no merece vivir en esta sociedad, un ser que mientras vive en su mansión a 30 grados en invierno comiendo salmón ahumado noruego a dos carrillos ves a los pobres a través de la ventana muriéndose de hambre y de frío. Yo no merezco vivir en esta sociedad, las dos gitanas rumanas si merecen vivir en sociedad porque desde luego ellas no son franquistas ni nazis ni ultraderechistas. Solamente (pongo en ON el modo progre) son dos pobres personas que han vivido toda la vida en la miseria, que viven en la miseria en España ganándose el pan como pueden, que no saben lo que es abundancia ni el tener nada en propiedad y cuando dan algo gratis se tiran a ello como si no hubiese mañana. Ellas no tienen la culpa, como siempre la culpa es de otros. Fíjate, se vienen de países míseros donde han gobernado históricamente los comunistas o las izquierdas, países donde les siguen votando lustro tras lustro o donde ni siquiera hay elecciones, y se vienen a países capitalistas donde te dan un trozo de pizza gratis por la calle sin nada a cambio.

Lo digo y lo repetiré mil veces. A mi la dictadura progre de lo políticamente correcto no me coge. Ellos dirán que soy un racista y un intolerante, pero la realidad es que no soy ninguna de esas dos cosas, y como yo se lo que soy y no lo que digan los de La Sexta, los que cuando ocurre algo lo primero que hacen es ver si les interesa ocultar la nacionalidad del culpable, pues los que juegan con las cartas marcadas son ellos. Los partidos políticos que van a decir, si son ellos los que han abierto las puertas de par en par y metido a toda esta chusma. Empresarios también se han beneficiado de ello de lo lindo. Más de uno se ha pagado su chalet y el de sus hijos.

Yo no puedo ser racista porque mi abuelo fue uno de esos españoles que emigró a Alemania y a Francia a trabajar en los años 60 y de hecho todos los años le mandan una carta de fe de vida para pagarle la pensión. Mi abuelo, repito, años 60, fue a Alemania con un contrato de trabajo firmado en España, a trabajar a una fábrica de coches, a una casa donde vivir con otros españoles que iban también a trabajar, con un reconocimiento médico pasado en España. Mi abuelo fue en tren y en autobús, no en patera y no entrando por la parte de atrás. Años 60 repito, donde según algunos no había ni ley ni orden. Mi abuelo siempre me cuenta que en las casas donde estaban acogidos las tenían muy desordenadas y sucias y que algún encargado de aquello les diría en una inspección que si a la próxima inspección aquello seguía igual les devolvían a España. A mi me parece perfecto. ¿Eso es ser racista? No, por supuesto. Ah por cierto, y un detalle, para los que dicen que si el nacionalcatolicismo en España con Franco. Cuando mi abuelo se planteó llevarse allí a su familia le dijeron que no podían vivir juntos en la misma casa hombres y mujeres, que los hombres por un lado y las mujeres por otro. Alemania años 60.





Yo no puedo bajo ningún concepto rechazar a una persona por venir de fuera como me hubiese detestado que a mi abuelo le hubiesen tratado como a un perro en Francia o en Alemania por no ser de allí. No puedo ser racista porque gracias a aquel dinero mi familia  tuvo para vivir mejor de lo que entonces podía vivir en España. Luego volvió y a España y en aquellos años finales de los 60 y primeros de los 70 había trabajo para todo el mundo, bien pagado. 

Lo que si puedo es pedir y exigir que a España vengan los mejores, igual que en las empresas seleccionan a los mejores, puedo exigir que cumplan todas las normas, se comporten como ciudadanos y respeten los hábitos y costumbres. Puedo exigir que haya una selección y un proceso, y que los ilegales sean automáticamente expulsados. Y el que nos cumpla las normas ya sabe donde tiene la puerta.

Lo que no puedo aceptar bajo ningún concepto es tener que soportar una inmigración asquerosa y repugnante que no vale para nada salvo para delinquir y para que unos cuantos jetas se aprovechen de ellos hundiéndonos a todos. Lo que no puedo aceptar es una inmigración cuyo primer punto en su lista de prioridades es ver cuantas ayudas sociales pueden recibir. Lo que no puedo aceptar es salir de mi casa y ver a cuatro moros o sudamericanos hijos de puta trapicheando en la puerta de mi portal. El trozo de pizza es la punta del iceberg, lo malo es lo que hay debajo.



domingo, 26 de noviembre de 2017

El atraco continua


Que tenemos unos políticos inmorales, ladrones, sinvergüenzas e inútiles es algo obvio. Pero en nuestra ignorancia, al menos la mía, uno cree que hay líneas rojas en las que dices: ¡hombre, ¿cómo van a hacer eso!? Idiota de mí. Uno nunca de deja de sorprenderse. Para gente tan vil y miserable no hay líneas rojas.




Tenemos una clase política tan sinvergüenza que con solo decir que el partido que presume de liberal sigue una política económica confiscatoria propia de regímenes comunistas, y que la otra pata del banco, el Psoe apoyado por toda la escombrera izquierdista, partidos y bandas que se dicen socialistas y comunistas y muy de izquierdas defendiendo privilegios aldeanistas y secesionistas, cupos, desigualdades, inmersiones lingüísticas, etc… es para salir huyendo o coger un arma y plantarte en el congreso a lo Tejero.




La última de esta gentuza del PP que repito presume de liberal y que me ha hecho hervir la sangre de rabia (sí, me han tocado una fibra sensible) ha sido el impuesto del vampiro Montoro a la compra-venta de artículos de segunda mano entre particulares a través de las webs más importantes dedicadas a este fin que no negocio: wallapop, ebay y vibbo antes segundamano.




Miren, el que aquí escribe se ha tirado seis años en el paro. Seis años en el paro sin trabajo, encadenando períodos de meses y meses y meses sin trabajo ni de repartidor de pizzas a períodos de trabajos basura de pocas semanas o incluso días, meses y meses de depresión, de desesperanza, de humillaciones, de explotación laboral y abusos, seis años en los que desistí incluso de buscar trabajo, seis años en los que vi a amigos y familiares en mayor y menor medida progresar en sus vidas mientras tu te hundes cada vez más…no quiero seguir recordando los peores años de mi vida. Hasta en mi aspecto físico ha causado estragos estos años horripilantes. Pues bien, una de las cosas que me ha permitido no digo sacar dinero para pagar una letra de un piso o un alquiler de una habitación, sino tener 20 eurillos en el bolsillo para salir a tomarte una triste coca cola con los amigos ha sido este mercado del segunda mano precisamente, vender a través de plataformas de segunda mano ese disco que no usas, ese libro de la carrera que no vas a volver a leer, la bicicleta de hace 10 años que no usas o el tocadiscos de tu abuelo que iba a tirar a la basura y que le dices: abuelo si lo vas a tirar dámelo a ver si me lo compra alguien y lo pones por 30 y lo acabas vendiendo por 20. Y así sacas 30 euros de aquí, 5 eurillos de allá, 12 del otro lado, y granito a granito no haces una montaña en absoluto pero si un montoncito humilde que te da para los gastos del día a día. Pues a los señores del PP no les parece bien y también para esto van a poner un impuesto.




Lo de ROBAR el 4% de lo que vendas es que es tal absurdo y tan antiliberal que si no fuese porque no tiene ninguna gracia sería para descojonarse de un partido que presume de liberal y al que sus “rivales” políticos le tachan de neoliberal, ultraliberal y no se que majaderías más.

Hasta donde llega la estupidez lo retrato con un ejemplo. Partiendo de la premisa (esto lo he aprendido de la crisis) que para que las cosas vayan bien han de suceder dos cosas: 1. Que la gente tenga dinero para gastar. 2.  Que ese dinero se mueva (que te lo gastes).
Si no tienes dinero no hay nada que hablar. Y si tienes dinero pero no te lo gastas es como el que tiene una tía en Alcalá, que ni tiene tía ni tiene ná.
Yo que no tengo mucho dinero tengo una afición, pongamos los cochecitos de radiocontrol. Como la mayoría de los hoobies suelen ser un pozo sin fondo y te puedes gastar lo que quieras sin límites. Continuamente están saliendo cosas nuevas y hoy te compras una carcasa, al otro un rodamiento hecho de no se que material que acaban de inventar y al otro te compras un juego de pegatinas que te encantan y el mes que viene te compras un kit de pintura con aerógrafo para decorar el chasis a tu gusto. Y cuando te cansas del coche lo vendes y te compras otro nuevo y el que se quiere iniciar en la afición y no tiene claro si le gusta tanto en vez de gastarse 500 euros en todo un equipo se gasta 200 en mi coche usado, y todos tan felices. El sistema funciona.




Yo siempre me he aplicado una regla que es comprar cosillas de poco valor y si no me han valido o cuando han dejado de valerme o de gustarme lo he vendido de segunda mano. Lo he vendido a otra persona que ha pagado un dinero por ello porque le es útil para algo, desde un disco que buscaba desesperadamente a un muñequito de la guerra de las galaxias que tenías de cuando eras pequeño y que resulta que sin saberlo vale una pasta. De todos esos productos tú ya has pagado el IVA. Puedo dar trescientos ejemplos: desde que venda mi bici porque he visto otra mejor y vendo la vieja y me compro otra nueva y con ese dinero pago una parte del nuevo producto, a amigos míos que se compran un videojuego y cuando se lo han pasado lo venden para recuperar una parte del dinero y comprarse otro videojuego, gastando más dinero. ¿Hay algo malo en esto? NO Montoro no, no hay nada malo porque ya has pagado el IVA de ese producto, y si ese producto se revaloriza y lo vendo 15 euros más caros de lo que me valió será cosa mía y del que lo compra, eso no es defraudar al Estado ni el Estado se va a ir a pique porque tu hayas vendido 6 euros más caro un cromo de Ronaldo que es muy difícil de conseguir. Punto. No hay nada malo porque si tengo dinero este sistema crea una rueda en la que el dinero fluye y las cosas, los bienes, se les de un uso en plenitud igual que cuando decides cambiar de coche no le tiras sino que le vendes de segunda mano. Esto lo se hasta yo que no se nada de economía ni soy un lumbreras. Y no se nada de economía ni soy un lumbreras pero tampoco soy un sinvergüenza.




Ahora que llega el Black Friday podría decir: coño, voy a mirar una tablet en el Corte Inglés, me compro una nueva si esta de oferta y me gusta y si me vale 200 euros vendo la vieja tablet (entiéndase vieja, pues un aparato electrónico con 2 años ya es viejo) por pongamos 80 euros y la nueva me ha costado 120 euros realmente. ¿Qué hay exactamente de malo en ello? Todo el mundo gana, yo me gasto mi dinero, 200 euros, 200 euros de los cuales una parte es del IVA, por lo que gana el estado, el fabricante y el comerciante que obtienen su beneficio, gana el comprador de segunda mano que adquiere un producto mucho más barato de lo que le costaría uno nuevo, y gano yo que en vez de gastarme 200 euros me gasto realmente 120, y gana el medio ambiente pues a un producto electrónico se le da una segunda o una tercera oportunidad en vez de dejarlo en casa en una caja pudriéndose hasta que en un par de años vaya a la basura creando toneladas de residuos que mandamos por la puerta de atrás a otros países pobres.

¿Alguien me puede explicar qué hay de malo en este proceso? ¿Por qué el estado tiene que meter las narices en este asunto si tú ya has pagado los impuestos correspondientes al adquirir ese producto?  Señor Montoro, todo no vale y el dinero no lo es todo, lo mismo que si yo se de matemáticas y mi vecino me pide que si dos tardes a la semana le puedo dar unas clases de refuerzo a su hijo sería de SUBNORMALES que me tuviese que dar de alta como autónomo para declarar que he ganado 100 euros al mes. Otra cosa es que dando clases me saque 1000 y pico euros al mes, entonces la cosa cambia. Todo no vale señores del PP, todo no vale.




Señoras y señores, se cierra el círculo vicioso en el que nos ha metido la miserable clase política que nos desgobierna. Hunden la inversión, el gasto, la iniciativa, y todo ¿para qué? ¿Para recaudar cuatro miserables euros? Es la voracidad del que va husmeando hasta debajo de las piedras buscando aunque sea dos céntimos de euro. Es de primero de manual que en un escenario de crisis y recesión que si subes los impuestos hundes el consumo y agravas la crisis. Es la incompetencia de unos políticos que ante episodios de contaminación como el que vivimos en Madrid estos días toman la directa y se dedican a joder a la gente que usa su coche para en resumidas cuentas reducir un ridículo 0.4% la contaminación haciendo a la gente perder el tiempo, circular más despacio, prohibiéndoles aparcar en el centro, etc…Ni tan siquiera han tenido la decencia de aumentar las frecuencias de los autobuses, metros o trenes de cercanías. Este es el nivel de la clase política, desde el PP a Podemos pasando por el Psoe, a cada cual peor.




Es tristísima la voracidad y la maldad de esta gentuza que viven a cuerpo de sultanes imponiéndonos a los demás políticas confiscatorias y tratándonos de delincuentes, inmorales y defraudadores, y todo con un fin: mantener un estado, el de las autonomías, que no se sostiene lo mires por donde los mires que solo ha hecho llevarnos al abismo, saquearnos el bolsillo, crear desigualdades conviertiendo a las personas según donde vivan en ciudadanos de primera, de segunda y hasta de tercera clase, y alimentar a los independentistas que sueñan con romper España. Han convertido a España en la nación más descentralizada de Europa y para algunos aún es poco. Viendo en el congreso de los diputados hablar a políticos del Psoe, de Podemos y a los nacionalistas y ya hasta a los del PP dan ganas de comprar un billete de avión y largarse de este estercolero.




Lo que han conseguido es que si estas navidades veía un teléfono móvil bueno, bonito y barato me lo iba a comprar para renovar el que tengo y vender el mío viejo a otra persona que lo necesite por wallapop, ahora no me voy a comprar ningún teléfono. Esta es la política “liberal” del PP de Rajoy, Montoro, Soraya y demás gentuza. Pero no se preocupen que el dinero que todos pagamos, incluido ese 4% que quiere Montoro y Rajoy que pagues de la batidora vieja que no usas, ese dinero que todos pagamos seguirá llegando a Cataluña para seguir financiando la TV3, la Vanguardia, el Periódico de Cataluña,  los 7 canales de televisión independentistas, el doblaje de películas al catalán, para seguir pagando las embajadas catalanas, los miles de asesores y enchufados y mil y pico euros más a un Mozo de Escuadra respecto a un Policía Nacional o un Guardia Civil.
Esta es la tristeza del país en el que vivimos, estos son los políticos a los que seguimos votando, esta es la España engañada y miserable que en el casi ya 2018  sigue mirando al pasado culpando a Franco de todo lo malo que pasa.

Hace un tiempo en el trabajo en un tiempo muerto charlaba con un mecánico también como yo aficionado a la aviación. Me comentaba que él era piloto y que tuvo que dejarlo por un problema del corazón, que solía volar entre el aeropuerto de Sabadell y su tierra natal, Menorca. Hablando un poco de que algún día me gustaría sacarme algún el título de piloto me comentaba que el aeropuerto de Sabadell estaba muerto, hundido. Pero no muerto y hundido porque hubiese caído una bomba o porque a la gente haya dejado de gustarle los aviones, no, muerto y hundido a impuestos. Tal cual. Porque donde antes el que era un poco pudiente podía o tener una avionetilla o alquilarla de vez en cuando para hacerse un vuelo ahora para todo hay un impuesto. Para sacarte el título paga tasas, para alquilar o volar paga tasas, el combustible que gasta el avión son todo impuestos, para despegar y aterrizar tasas, cada 2 o 3 años el reconocimiento médico para mantener el título, más tasas, y si quieren seguimos. Moraleja: quitando los cuatro ricos de verdad que pueden permitírselo el resto de la gente normal con un sueldo más o menos normal les han echado literalmente. Resultado: el aeródromo hundido y el que tenía la afición conformándose con el Flight Simulator del ordenador o con un avión teledirigido.





¿Esta es la España que queremos? Yo no, ni para mí ni para mis hijos.
Pues bien, para el partido del atraco a los fondos públicos, de los sobres en negro, el partido de la operación diálogo en Cataluña y del cupo vasco, del hay que bajar los impuestos para crear riqueza hasta que llego al poder y te masacro a impuestos, el partido de Miguel Ángel Blanco y ahora de Bolinaga, el partido que hasta ha robado de la fundación Miguel Ángel Blanco, el partido que ha hecho todo lo posible para no hacer nada en Cataluña, esta banda capitaneada por el miserable Rajoy ahora quieren llevarse el 4% de esas ventas de segunda mano que a mucha gente le dan un extra para llegar a final de mes.

Me importa una mierda si es legal o no cobrar ese impuesto, si se que es sumamente indecente o corrupto y que define a la perfección el sistema político en el que vivimos. Carecen por completo de dignidad y de moral. Intentar llevarse cuatro duros del juguete viejo que vendes de tu hijo denota la estupidez, la falta absoluta de cualquier principio salvo uno: la avaricia y el de masacrar a impuestos al ciudadano para seguir manteniendo el chiringuito en pie que se derrumba. Por chiringuito me refiero al estado de las autonomías, que es el sistema político que hicieron los políticos para ellos mismos a la muerte de Franco encima intentando venderlo como democrático.




Tenemos un país tan deplorable que para todo hay un impuesto.
Si ahorras pagas el impuesto de patrimonio.
Si ganas dinero pagas el IRPF.
Si creas una empresa pagas el impuesto de sociedades.
Si gastas dinero a pagar el IVA.
Si compras o tienes una vivienda has de pagar el IBI.
Si donas un dinero o un bien te toca pagar el impuesto de donaciones.
Si te dedicas a pulirte tu dinero en el juego también tienes otro impuesto: los tributos sobre el juego.
Y dirán: bueno, ya no hay más de donde sacar. Pues si, aun queda morirte, y al morirte tú o tus herederos pagarán el impuesto de sucesiones. Ni morirte sale gratis. Además del entierro claro.




Ante semejante atraco ¿qué prosperidad puede existir? ¿Qué ilusión puede tener alguien en iniciar una aventura empresarial? Todos a vivir del estado hasta que el sistema reviente y entonces todos a llorar como con la burbuja del ladrillo. En un país normal con políticos decentes y no populistas que solo miran a corto plazo estos se ocuparían de estos problemas de forma prioritaria. En España es mucho pedir.

Hubo un alemán que luego fue líder religioso en EEUU  llamado William John Henry Boetcker (1873-1962). Este señor entre otras cosas escribió un decálogo de normas titulados The ten cannots (No podéis, los 10 no podéis) en los que relata y escribe en diez normas fundamentales la libertad y la responsabilidad del individuo sobre sí mismo.



El decálogo es el siguiente, todos ellos violados, pisoteados y mancillados por nuestra clase política dirigente.

1.     No podéis crear prosperidad penalizando el ahorro.
2.     No podéis fortalecer al débil debilitando al fuerte.
3.     No podéis ayudar a los pequeños aplastando a los grandes.
4.     No podéis ayudar al pobre arruinando al rico.
5.     No podéis elevar al trabajador asalariado presionando a quien paga el salario.
6.     No podéis resolver los problemas gastando más dinero del que ganáis.
7.     No podéis promover la fraternidad de la humanidad incitando e odio de clases.
8.     No podéis garantizar una adecuada seguridad con el dinero prestado.
9.     No podéis formar el carácter y el valor de un hombre quitándole su independencia, libertad e iniciativa.
10.   No podéis ayudar a los hombres permanentemente realizando por ellos lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.




De gentuza como Ada Colau o Pablo Iglesias es de lógica y hasta de ley que este decálogo sea repudiado, odiado y mancillado, lo contrario sería para echarse a temblar. Pero que sea pisoteado por los que dicen ser de derechas, por los que presumen de liberales….eso es intolerable.




Esto es lo que hay. Pagar al estado desde el mismo momento en que te despiertas por la mañana y enciendes la luz de la mesilla.
Han hundido el consumo y están orgullosos de ello. Nos mienten en nuestra cara y estamos encantados de ello.
Que nadie se olvide de que si en el congreso de los diputados están los que están es porque los españoles así lo hemos querido, me da igual que sean del PP o de Podemos o hasta los etarras que hasta hace un par de años ponían bombas y mataban a tiros.

Para terminar quiero hacer la siguiente reflexión.

¿Qué ha cambiado para que un sistema que ha funcionado desde los años 50, que ha creado riquezas y prosperidad, ahora haya dejado de funcionar?
Yo señalo a dos culpables: 1. El estado de las autonomías. 2. La bazofia de la globalización que nos han metido a martillazos favoreciendo que el trabajo se marche a países del tercer mundo y a su vez abriendo las puertas a millones de inmigrantes con os resultados que todos conocemos.


El atraco continúa y de momento se pueden ir poniendo parches y más parches, hasta que ya no haya ni más sitio para poner parches y ni tan siquiera parches que poner. Entonces nos van a entrar la risa. Mientras tanto el atraco continúa.